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domingo, 1 de mayo de 2011

Primero de Mayo en Sagua la Grande


MONSTRUOS ... OBEDIENCIAS ... CONSIGNAS ... DESFILES ...






































MAS DE LA MITAD DEL PUEBLO SAGÜERO NO FUIMOS A ESTE DESFILE

Poco a poco, golpe a golpe ...


Este blog se convertirá en un libro el cual repartiremos a cada uno de los ciudadanos del futuro de Sagua, como hicieron los judíos a los nazis.


miércoles, 8 de abril de 2009

Ernesto Díaz Madruga, otra víctima del vampiro cubano


Un sagüero, el primer mártir del trabajo forzado en Cuba

Fue en la prisión política de Isla de Pinos el 9 de Agosto de 1964, donde el inmenso odio de los esbirros castristas le arrebató la vida a nuestro jóven coterráneo Ernesto Díaz Madruga cuando demorado por ir al trabajo forzado le cayeron a bayonetazos sin mucha explicación dejándolo tirado en el piso sin atención, pero debido a las estruendosas protestas de sus compañeros Ernesto fue llevado al hospital de la prisión donde murió debido a las graves perforaciones producidas por los bayonetazos en los intestinos.

Ernestico, como le llamaban cariñosamente, era un jóven obrero de 22 años del Central Corazón de Jesús, miembro del Directorio Revolucionario Estudiantil (¡Oye bien esbirro, no era ni viejo ni burgués!) que fue condenado a 20 años de presidio el 7 de agosto de 1962 por el solo hecho de opinar distinto al tirano Fidel Castro.

Su carácter rebelde lo convierte en el primer mártir de una larga lista en el orden de los miles como consecuencia del trabajo forzado impuesto por el sátrapa que nos gobierna, nos dirige y nos piensa..En memoria a este ilustre sagüero que ofrendó su vida por nuestra libertad, se creó en Sagua en años recientes una Biblioteca Independiente con su nombre, pero los gorillas de la Villa de la Muerte se encargaron de desaparecerla como siempre hacen con prepotencia, pensando que estos actos los hacen muy machos y sin saber que ante nuestra comunidad y ante la historia han quedado inscriptos como unos cobardes que se aterran ante una pequeña sala de lectura libre, ¿Te imaginas entonces como se sentirían estos esbirros ante un pelotón de fusilamiento o ante la soga de la horca?.

No hay que ir muy lejos pues ante Tondike temblaba Dreke y ahora es comandante.

¿Conoce el resto de los sagüeros la existencia de este martir?, algunos “vivos” lo conocen pero callan como ratas la existencia del mismo como si su encubrimiento fuera a ser el cuño de una autoridad histórica, pero Nó esbirritos, acaba de comenzar para Sagua la era de la información y casa por casa estamos repartiendo biografías de este y otros valientes sagüeros que murieron porque tú puedas ser libre como vinistes al mundo, sin amos, porque tú puedas tener accseso a internet y escribir lo que te de la gana en sana discusión sin temor a la cárcel, porque tú decidas en qué parte del mundo pasarás estas vacaciones, para que tu hija tome leche las veces que quiera.

Vas a tener que resignarte a redescubrir ante los sagüeros a estos gigantes olvidados o pudrirte en la cloaca de la historia. Yo cumplí prisión por opinar y ahora me piden que me vaya a Estados Unidos, pero en Sagua me quedaré para seguir diciendo lo que estos vivos tratan de ocultar con sus metas cumplidas y fraude mediático.

Estamos haciendo lo indecible por mantener este blog en medio de tanto acoso y represión, pero lo mantendremos aunque tengamos que reescribirlo con señales de humo a nuestros amigos en el exterior o con palomas mensajeras que demoren un mes en llegar a Galicia, pues tenemos el deber de contar la otra cara de Sagua que algunos sinverguenzas, algunos de doble cara, silencian desde hace medio siglo.


Claro Mollinedo, un héroe eterno de Sagua la Grande

Si el valiente negro Tondike no se veía de noche, Jesús Claro Mollinedo Plasencia no se veía de día. Rubio de ojos azules parecía un gringo bañado por el claro sol de la manigua cubana. Todas las razas y credos estuvieron incorporados a la lucha contra la tiranía Castrista en los campos de Sagua la Grande.

La guerrilla de Claro Mollinedo era otro de los terrores de los milicianos, policias, voluntarios y chivatos de la región sagüera (en todo el norte de la provincia Las Villas), frente a frente, plomo a plomo, murieron de ambos lados solo que el lado Castrista hacía monumentos y escuelas con el nombre de los suyos y los exhibía como humildes campesinos asesinados en la prensa controlada, muy parecido a la táctica colonial española del siglo pasado para con los mambises cubanos los cuales eran catalogados con el mismo nombre de “bandidos”.


Los valientes insurrectos actuales desaparecían en tumbas desconocidas y toneladas de pesos invertidos por el gobierno en la propaganda en su contra. Fidel Castro personalmente soñaba con eliminar estos nombres de la mente del “hombre nuevo” sagüero, el tirano pensó que Claro Mollinedo nunca más sería mencionado por estos parajes, pero se olvidó de la genealogía, no pensó que la semilla quedó en Viana donde actualmente la descendencia de los Mollinedos ha hecho casi una raza de rubiecitos y rubiecitas de ojos azules que ahora quieren saber sobre su intrépido antepasado y reescriben lo que sus mayores les cuentan (no sin el temor de esa generación) sobre esa leyenda casi olvidada.

Por suerte, otros hombres honestos que lucharon frente a frente al guerrillero en bando opuesto aún sobreviven y cuentan sobre la audacia del personaje. Si Tondike fue el “Robin Hood” sagüero, Claro fue “El Zorro”; hay que escuchar los insólitos relatos de estos superhombres luchando por la noble causa de la libertad frente a un enorme ejército bien pertrechado, de milicianos engañados por el fraude revolucionario del pistolero Fidel Castro.

Al principio Claro y Tondike estaban juntos en la misma guerrilla pero luego Claro Mollinedo toma su propio rumbo y su propio batallón de patriotas. Entre ambos tenían en jaque todo el tiempo a las tropas de Fidel. Entraban y salían de pueblos como Pedro por su casa con una especie de invisibilidad que solo se ve en las clásicas aventuras……….

Joven campesino de la finca San Miguel, hijo de Vidal y de Chichita, creyó en la Revolución de Fidel Castro contra el gobierno de Batista y se batió como jamás el mismo Fidel Castro hizo, por acabar con la dictadura; pero poco después de terminada aquella euforia colectiva comprendió la triste realidad de que el bello ideal había sido traicionado por lo que no quedaba otro camino que seguir luchando, ahora contra el nuevo tirano.

Como la batalla no era de “ideas” en aquellos tiempos, a plomo limpio continuó enfrentándose a un ejército contrario muy desigual en armamentos y número de soldados, pero nada de eso le impidió resistir por mucho tiempo, y cada día conseguía el apoyo y admiración de los sagüeros que se le unían pues ningún otro método podría darles esperanzas en un mejor futuro para el país. El gran coraje de estos sagüeros consiguió formar una legendaria guerrilla bien armada arrebatando el armamento a las milicias Castristas y haciéndoles verdaderos estragos a las superiores tropas del tirano. Uno de esos actos de valentía lo demostraron durante el asalto al cuartel de Viana donde cayó gloriosamente Pepe Niebla defendiendo la Libertad de su patria.

El 26 de septiembre de 1961 logra con éxito desmantelar una tienda en Guayabo, Quemado de Güines para pertrechar a sus tropas. Lo buscaban, lo perseguían, lo chivateaban, pero nunca lograban capturarlo a pesar de la desproporción entre las tropas Castristas y las suyas. Claro hacía estrategias brillantísimas en medio de los montes; algunos milicianos y caza-cabezas haciéndose los superhombres y congraciándose con los jefes de los commandos del LCB, caían bajo la trampa del talentoso Mollinedo como palomitas en jaulas; no había arreglo con aquel implacable guerrillero, una especie de Rambo de aquellos días. El 1 de diciembre, muere uno de sus persiguidores conocido por “el jíbaro” (Gregorio Pedraza).

La historia de estas guerras desiguales todo el mundo la conoce y la esperanza de los sagüeros desapareció desde la temprana fecha del 14 de Septiembre de 1962 cuando Claro Mollinedo fue capturado en Calabazar de Sagua y torturado hasta la satanidad en el G2 de Santa Clara; pero nada salió de su boca que pudiera perjudicar la causa de la libertad, por lo que los indolentes milicianos rabiosos de su firmesa, determinaron fusilarlo.

El Paredón, su forma más sencilla de aplacar el odio.

La entrega total de estos hombres por nuestra libertad nunca podrá ser olvidada y nos tocará a los más jóvenes la descomunal misión de rescatar la verdadera historia sepultada por medio siglo de escombros, maldades y lúgubres manipulaciones de historiadores y periodistas locales.


La historia de los mambises de la Brigada Sagua se escribió después, porque durante la tiranía española, se le llamó bandidos a nuestros gloriosos combatientes por parte de la prensa local; pero ya vemos como un siglo ignorándolos ha borrado el nombre de esos despreciables periodistas.


Cuando de la libertad se trata, todo al fuego, aunque sea el arte.

Parte de la campana opositora en Sagua está dedicada a repartir las biografías de Claro Mollinedo, Tondike, Campito y otros héroes que han dado su vida porque nosotros fuéramos libres. Sobre los mártires del 9 de abril no repartimos octavillas pues ya han sido suficintemente atendidos en estos 50 años, pero ellos también están en nuestros corazones a pesar que el régimen militar de Fidel Castro y sus doblecaras los ha explotado de forma vergonzosa diciendo que lucharon por el comunismo, cada uno de ellos fueron compañeros de mi padre y de mis tios y ¡no sabrán ellos como pensaban !.